Unas horas de barco mas y por fin llegamos a Asuán. Donde visitamos la canterá, para ver el obelisco inacabado. Eran las 3 del mediodía y fué cuando más calor pasamos, era infernal ¡buf! El obelisco, se aprecia que tenía su tamaño

, se les agrietó y abandonaron.

Me salto la visita a la presa de Asuán, la segunda mas grande del mundo después de la de las 3 gargantas de China. A la tarde, fuimos en faluka hasta un poblado nubio.

Estas son las fotos que mas me gustan de todo el viaje.




En esta playa nos dimos un baño y cogimos el camello para ir hasta el pueblo.

Allí visitamos la escuela. Y otros sitios.

Al día siguiente, 4 de Octubre, pasamos la noche en el autobus para ir a Abu Simbel, cerca de la frontera con Sudán, el viaje se hace entero en un convoy protegido por el ejército. Conseguí fotografiar el amanecer, en el paraje mas yermo que he visto nunca, no había nada, pero nada.

El famoso templo de Abu Simbel.



De nuevo en autobús hasta Asuán, y allí cogímos un avión(Al que llamamos “El Yakovlev

), hasta El Cairo. Foto desde el bus al hotel.

El día 5, el último, comenzamos visitando las pirámides de Giza. Es impresionante cuando aparecen en el horizonte detrás del polvo y la contaminación. Solo entonces te das cuenta de su tamaño.


Keops, la más grande.

Kefren.


Después te llevan a un mirador.

Fotos ultra típicas.


Lo siguiente a visitar fué la mezquita de alabastro, para ello hubo que cruzar la ciudad en autobús. La pobreza era patente, había barrios enteros de casas sin acabar con gente viviendo dentro. Porque no pueden pedir préstamos y las van construyendo según les llega el dinero.
La mezquita.



El patio.

Desde allí podía verse la ciudad entera, o hasta donde dejaba el “smog”.

Después fuimos al museo Egipcio, donde ya empezó a subirme la fiebre(Mis amigos y yo, todos terminamos enfermando en algún momento) Impresionante el tesoro de Tutankamon, pero de nuevo prohibidísimo hacer fotos.
Después de comer fuimos al Bazar, a gastar los últimos cuartos.

Volviendo a el hotel, algunas estampas del tráfico demencial de El Cairo.



Transporte público.


Y eso es todo, ¡por fin acabé! Espero que os gusten
