Pensaba abrir este topic en “El encuentro”, pero después lo he pensado y me parece más lógico hacerlo aquí, ya que este tema me ha movido a hacer algunas reflexiones que considero de interés general y el asunto, en el fondo, es claramente meteorológico. No obstante, si los moderadores ven más procedente moverlo, no problem.
El colega y moderador del foro Erruben y yo hemos tenido hoy el privilegio de visitar el observatorio meteorológico de Molina de Aragón (Guadalajara), donde nos ha hecho de anfitrión el amigo Febrero 1956. Ha sido un mini-encuentro entrañable, entre varios foreros que como siempre en estas ocasiones hemos aprovechado para acercarnos en lo personal de una forma muy grata. Pero además de eso, y por ello abro el topic aquí, he querido compartir algunos puntos de vista con el resto de los foreros, porque me parecen de interés general:
—El observatorio de Molina de Aragón es una de las joyas de la corona. Empezó en 1947 en este lugar perdido de la provincia de Guadalajara porque se hallaba en el pasillo aéreo Madrid-Barcelona. Esto hizo que se eligiera como lugar de observación, como pasó con el observatorio cercano de Calamocha (Teruel). En estos 62 años, además de su utilidad aeronáutica, el observatorio de Molina ha supuesto una de las series climatológicas de mayor valor científico en uno de los polos del frío españoles. Ahora, muchos de nosotros conocemos datos esenciales, pero nada más empezar a darse a conocer los datos, en España se descubrió que este punto del corazón de la Península es uno de sus lugares más fríos. Como digo en el nombre del topic, para mí es una leyenda viva de la meteorología española.
—La visita ha sido tan fructífera que hemos podido tener en la mano las gráficas del termohigrógrafo de algunos de los episodios históricos de frío, como el del 28 de enero de 1952, cuando Molina alcanzó los –28,2 °C. También el de los –28 de diciembre de 1963, los –23,6 de enero de 1971 y las bandas semanales de febrero de 1956, en el que lo destacable no fueron tanto las mínimas como los espectaculares promedios y los incontables días con máximas bajo cero.
—Todo esto está perfectamente conservado y ordenado en el observatorio, que, debo decirlo, es a la vez un observatorio y un museo. Y quiero destacar que esto se debe en gran parte al propio colega Febrero 1956, que se ha encargado de poner en orden muchas de las cosas. Las gráficas están perfectamente encuadernadas y ordenadas, y esto es extraordinario. Durante muchos años he ido buceando en diferentes sitios y archivos del INM, y sé perfectamente lo difícil que es encontrar lo que se busca, incluso en los propios centros zonales del INM. Hoy, en cambio, buscabas tal fecha y Febrero 1956 lo sacaba de la chistera. Menudo privilegio. En unas horas hemos sido testigos de algunos pasajes memorables de la historia de la meteorología española.
—La visita, además, me ha corroborado algo que ya sabía: que en la meteorología española muchas cosas funcionan como Dios manda porque, afortunadamente, hay gente a la que le apasiona esto, y eso está por encima de la rutina del trabajo. Si fuera de otra forma, lamentablemente no dispondríamos de muchas cosas.
—Y creo además que contamos/contaremos con una nueva generación de profesionales (observadores, ayudantes, meteorólogos), muchos de ellos foreros de Meteored, que en los próximos años van a permitir un salto notable en la meteorología española y que superemos muchas de las carencias y problemas que ha habido en las décadas recientes.
En fin, una jornada memorable. Creo que el amigo Erruben subirá alguna foto, pero como siempre en estos casos me gusta compartir las experiencias con vosotros.

Saludos