Pocas veces he sentido tanta emoción como esta tarde en La Manga del Mar Menor, porque poco ha faltado para ver todo un F1: Lástima que no ha tocado en tierra o en el mar, pero ha faltado un pelín.

Salí con toda la familia a La Manga, y ya a eso de las 15 h ya veía desde mi casa en Cieza, que hacia el sur un tremendo CB no paraba de crecer (foto 1ª)
Por el Puerto de la Cadena nos ha caido un tremendo chaparrón consecuencia de uno de los downbursts que por allí se dejaban caer. Goterones y algo de granizo.
Ya en la autovía de La Manga observaba que el monstruo ganaba fuerza y su energía crecía; creí que iba en dirección NE, por lo que pensé que no nos aguaría la tarde (fotos 2ª y 3ª)
En la foto 4ª y ya en la arena, la calma era agobiante y hacia el norte la negrura era sobrecogedora.
En la foto 5ª se aprecian (lástima que no dispusiera de una buena cámara; llevaba la del móvil

) cómo los wall clouds configuraban un tremendo arcus que se abría sobre el mar. Las nubes tendían a tomar un tono verdoso muy sospechoso. Al poco me fijo bien y observo lo que parecía una tuba de color blanco que crecía hacia abajo; la adrenalina de todos estaba llegando al punto de ebullición, porque esa tuba iba poco a poco desprendiéndose de la base de los wall clouds, que formaban un círculo a su alrededor; al poco tiempo aparece ¡¡¡UN TORNADO!!! (foto 6ª)
Deseaba que tocara el suelo de la playa, porque el condenado bajaba y bajaba; pensé que si se adentraba en el mar, vería todo un water spout!!!!
La pena, y así fue como lo despedimos, fue que aquel incipiente twister fue deshaciéndose poco a poco como se aprecia en la foto 7ª.
Pero repito que valío la pena el chaparrón que nos medio pilló después,mientras corríamos a refugiarnos a una cafetería cercana, porque tal vez por primera y última vez, he asistido al nacimiento de un tornado; y estaba lo suficientemente cerca como para probar lo que digo.